sábado, 22 de febrero de 2014

Moyobamba... Ajuste de cuentas

Comentario del nuevo libro de Arturo Ríos

Por Luis Salazar Orsi

El moyobambino Arturo Ríos Ramírez nos presenta su segundo libro de relatos, Ajuste de cuentas (Altazor, octubre de 2013). Es su segunda obra literaria publicada. La primera fue De bellas y brujos (2000). Ambas obras fueron publicadas en Lima.

El autor ha afinado en estos últimos doce años su capacidad de narrador, su pericia para elegir términos y palabras apropiadas para aquello que desea expresar por escrito. La prosa de sus relatos es directa, fresca y precisa. Sin embargo, esta fortaleza es al mismo tiempo el punto más débil del estilo de Arturo Ríos, pues en algunos casos da la impresión de que los textos han sido demasiado corregidos o vapuleados; la frescura se pierde entonces, aunque se gana en precisión.

Ama encontrar el autor los instantes explosivos, singulares o claves en la relación entre dos personas o, en general, entre los seres humanos. Ello le permite una posición privilegiada de cronista impecable e implacable.

Sin duda el autor de De bellas y brujos (2000) y Ajuste de cuentas (2013) es el mismo, pues en ambos libros podemos encontrar, junto a textos diáfanos y precisos (Nuestro pequeño mundo, Guardabosques), otros que apelan más bien a lo oculto o quizá enrevesado (Antonino el mago).

Una característica notable del libro es el empleo del lenguaje de la calle, con abundancia de términos del tosco, agraciado y a veces brutal argot de los jóvenes que protagonizan los relatos.

Uno de los textos más logrados, por los recursos estilísticos tensados y anudados en un solo puño y al máximo, y por el desnudo testimonio que expresa, es Guardabosques, relato que tiene asiento en la sección central de la publicación. Un guardabosques moyobambino muere abaleado por sicarios cómplices del tráfico ilegal de la madera, donde estaba involucrado no solamente el jefe de la oficina forestal, sino todas las autoridades de la localidad. El entorno del relato es el formidable marco natural de la Cordillera azul, uno de los bancos genéticos más importantes de la selva amazónica peruana. El guardabosques es acribillado a balazos, muere dejando una mujer grávida, pero, al momento de perder la conciencia por los disparos recibidos, se levanta hacia el espacio rodeado de mariposas multicolores que le brotan de las manos y vuela sobre los castillos de luces que empiezan a reventar en la plaza de armas de Moyobamba. Tanto el estilo del relato como el asombroso final me recuerdan pasajes de la famosa novela El reino de este mundo del cubano Alejo Carpentier.

Otro texto notable es Chicua, donde el autor desarrolla la existencia —en el imaginario o conciencia colectiva de todo poblador amazónico— de los yacurunas (“hombres del agua”), en esta ocasión localizados cerca del puerto de Tahuishco, quizá el rincón más emblemático, bello, misterioso y relevante de la ciudad de Moyobamba. Se encuentra presente en el relato El vergel, un lugar (chacra, fundo o hacienda) que aún queda —ya remontado— en la orilla del frente, cruzando el Mayo, y que fue sede, en buena parte de la primera parte del siglo pasado, de un sinnúmero de hechos singulares y circunstancias novelescas, puestos en letras de imprenta, en parte, por Francisco Izquierdo Ríos. Arturo Ríos Ramírez, con este relato, continúa aquella rica tradición literaria iniciada por Izquierdo, zaga que los actuales escritores de Moyobamba aún no ha calibrado en su real dimensión y hacia la que se muestran, más bien, muy indiferentes.

En Ajuste de cuentas el extremado barroquismo de la portada (exageración del editor) no ayuda sino embota. A ello ha contribuido también el autor cuando decidió colocar en el libro dos fotos suyas en vez de una: en la portada y en la solapa. Bastaba una, o, como en algunos casos suele suceder —en libros de creación literaria— mejor es ninguna foto y quizá, más bien, un buen apunte o tal vez un dibujo original…

Mis congratulaciones por el nuevo libro. Agradezco al autor los crónicas referidas a la realidad amazónica, donde tienen nido sus vivencias más lejanas e íntimas, y donde la soltura del tema tratado es más evidente que en otros textos del libro (El Wilson, Mi primera cita).


© Fotografías, Dirección Desconcentrada de Cultura de San Martín
 Presentación del libro
https://www.facebook.com/DDC.SMA?ref=stream&hc_location=timeline

1 comentario:

Miuler Vásquez González dijo...

Gracioso el amigo Orsi. Crítica el diseño, haciendo él trabajos nada logrados. Los libros que edita no tienen siquiera depósito legal. Por ejemplo el último: "Memorias de un cazador".