viernes, 1 de marzo de 2013

Del 18 al 22 de Marzo: LA LITERATURA Y EL MUNDO DE LOS AFECTOS



Del 18 al 22 de marzo de 2013

Programa

Lunes 18 de marzo 7:00 p.m.
- Inauguración
- “Erotismo y naturaleza en Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924) de Pablo Neruda”
Camilo Fernández Cozman (Academia Peruana de la Lengua)
- “Wáshington Delgado, maestro de vocación”
Jorge Eslava (Universidad de Lima)

Martes 19 de marzo 7:00 p.m.
- “Platón: amor y manía en la creación poética”
Fernando Muñoz Cabrejo (UNMSM)
- “El arte de amar en el occidente medieval”
Gloria Cristina Flórez (UNMSM)

Miércoles 20 de marzo
7:00 p.m.
- “La llama doble de Octavio Paz”
Marco Martos Carrera (Academia Peruana de la Lengua)
- “La mano que escribe. Tensiones del cuerpo sensible en la poesía de Pablo Guevara”
Gladys Flores Heredia (UNMSM)

Jueves 21 de marzo
7:00 p.m.
- “El amor en la narrativa y en la vida de José María Arguedas”
Carmen María Pinilla (PUCP)
- “El amor en los tiempos del cólera / Una segunda oportunidad en el amor”
Antonio González Montes (UNMSM)

Viernes 22 de marzo
7:00 p.m.
- “El Ars amandi de Ovidio, el Arte de amar de Erich Fromm y el Amor como identidad en la tierra”
Óscar Coello (UNMSM)
- "Presencia, identidad y afectividad en la poética de Juan Paredes Carbonell"
Óscar Quezada (Universidad de Lima)
- Clausura

Lugar: Casa Museo Ricardo Palma (General Belisario Suárez 189 – Miraflores)
Informes e inscripciones:

Academia Peruana de la Lengua
Telefax: 428-2884

Decanato de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Teléfono: 619-7000 anexos 2802 / 2809

Las inscripciones podrán realizarse ingresando a la página electrónica de la Academia Peruana de la Lengua www.academiaperulen.org

Costo del certificado: S/. 30.00 nuevos soles.
El pago por el certificado deberá realizarse en el Banco de Crédito del Perú.
Cuenta corriente en soles: 194-1448763-0-68

Para confirmar su inscripción deberán enviar el comprobante de depósito escaneado al correo electrónico academiaperuanadelalengua@yahoo.com hasta el 16 de marzo.
Marco Matos Carrera
Presidente de la Academia Peruana de la Lengua.

jueves, 28 de febrero de 2013

A su mare…llegué a los 50



Cumplir 50 años para una agitada vida no es poco y contarlo, es un tanto complicado, pero este siempre rebelde reportero quiso hacerlo en una crónica que desnuda literalmente su vida y sus pasiones.


Luis Vásquez Vásquez

Siempre tuve miedo de llegar a los 50 años y de ser abuelo, pero el tiempo es inevitable y la vida una joda, así es que aquí estamos con unas canas bien puestas y algunos dolores propios de la edad, pero convencido ( y jamás arrepentido) de haber realizado hermosas locuras, algunas absurdas y haber tenido la suerte de abrazar una profesión que me ha permitido conocer cada pedazo del territorio de mi país, gran parte de latino América y algunas ciudades de los Estados Unidos, conversar con miles de personas, entre famosas y desconocidas y sobre todo, tener tantos amigos, que en las dificultades de mi vida han estado conmigo.


Fui un niño feliz, con una madre extraordinaria, que hasta hoy me engríe como si tuviera 12 años, con una abuela materna que me enseñó a mirar y sentir de otra manera la vida, con unas tías divinas, la primera mi maestra de jardín, Encarnita Loja Vásquez, que me ha cantado las canciones más lindas del mundo, y la segunda, mi tía Eustaquia Vásquez, profesora de primaria, que me ha orientado acerca de los modales de conducta, en una ciudad  conservadora y tan especial como Moyobamba, la ciudad mágica y misteriosa que albergó mis primeros sueños, mis primeras alegrías y también mis tristezas.



Mi vida ha estado siempre rodeada de mujeres: la Mally, que fue mi nana y cuyas manos me cuidaron hasta el extremo y después las muchachas que trabajaron con mi madre para que nos cuidaran junto a mis hermanos: la Florita, una chiquita con quién hasta ahora nos abrazamos, Matilde que parece que se murió, la Teíto, que fue tan tierna y una pena que no la hayamos vuelto a ver, Julita Arirama Yurirama de Lagunas, que tenía una fuerza descomunal, Juanita Villacorta que nos hacía reír siempre, Telma, Nely y Judith, que nos dejó un muchacho que mis padres criaron, que se llama Jorge Luis, porque era el nombre de un galán de la telenovela “Trampa para un soñador” que toda la ciudad seguía por las noches.

Mis primeros años al lado de mi abuela fueron los más hermosos, porque con ella aprendí a querer a la gente, a ser solidario, a mirar el trabajo con dignidad y en sus brazos he surcado el río Mayo para ir a la chacra a verla trabajar al lado de una mujer indomable que se llama Angelca Isuiza, que sigue viviendo en medio del bosque de Tingana. He caminado por tantos pueblitos que viven en mi memoria, junto a la tía Anita Díaz, a donde íbamos a comprar chanchos y las he visto en el trabajo de la matancería y en los negocios que mi abuela, negra y gitana, realizaba con tanta facilidad.


Por ella, por mi abuela, sé lo que piensan las personas ante una sola mirada, reconozco de inmediato a quienes no tienen buenas intenciones y siento anticipadamente, hasta el día de hoy, los sucesos que puedan ocurrir a mi alrededor, que a veces me asustan, pero que he aprendido a convivir con ellas.

Mi padre tiene los ojos acaramelados que siempre fueron los que me cuidaron en mi infancia. Su mirada era ley y bajo esa fuerza de sus ojos, crecimos con mucha disciplina y al- gún temor, propio de la crianza de esos años. Pero fue el fútbol  lo que nos unió tanto, porque aquellas tardes peloteras de la mano de papá, jamás los cambiaría por nada. Y con él me fui de viaje por todas las ciudades de la selva: Lamas, donde nos recibía mi tío Raúl, Tarapoto donde nos abrazaba el tío Lucho Ramírez, Juanjui, Saposoa, donde mi padre tenía tantos amigos.

En el primer barrio donde viví, nos hicimos hinchas del equipo crema, Atlético Belén, cuyos campeonatos felices vivimos con emoción bajo la figura del capitán Wagner Villacorta López. Después nos mudamos a Zaragoza, donde fueron inolvidables los juegos  de vaqueros, de Tarzán de los monos, en aquellos barrancos de nuestra infancia, imitando a los pistoleros del oeste y a Johnny Weismüller, después de disfrutarlos en el viejo cine del austriaco Ladislao Brachowicz, en cuyas butacas y en el oscurito, aprendimos a dar y recibir los primeros besos de nuestra infancia.


En la Escuela de Aplicación, donde el maestro Ernesto Velarde Iglesias nos enseñó a formar nuestras primeras letras, compartimos nuestros sueños con los primeros amigos: Ludwing Miranda y Miguel Sifuentes, con quienes tuve que lidiar duro y parejo para quitarnos los primeros puestos año a año, Pedrito  Borbor e Idelso Villacorta, con quienes hemos formado una delantera inolvidable, llena de goles y campeonatos bajo la dirección técnica del profesor Severo Silva. Con mi primo Adolfo Alván y de otra escuela apareció Rubén Padilla, con quienes empezamos a mirar con malicia a las muchachas más bonitas de las escuelas de mujeres.

Mi amigo Beto Ríos merece una mención especial, porque con él nos hicimos patas del alma, como hasta hoy, en el jardín de la infancia cuando teníamos apenas 5 años y es una amistad que perdura y que ha caminado fortalecida por el amor que teníamos juntos, por el fútbol, los libros, la música y las mujeres de pies bonitos y que a la luz del tiempo, han sido reforzadas por cientos de noches de bohemia espectaculares en medio de cervezas azules, aromas de ron  rojo en una tasca de Sábana Grande en Caracas o en Bodeguita de en medio, frente a Miramar de La Habana vieja y poesía pura en madrugadas de ensueño, algunas veces junto a nuestro buen amigo Pablito Arévalo, cantando canciones de Pablo Milánes y recitando a Juan Gonzalo Rose, y quién nunca quería terminar la jarana sino completábamos las 200 botellas de la amistad.
Después de aquellos años maravillosos vinieron algunos en el centenario colegio “Serafín Filomeno” y yo me tuve que ir a estudiar la secundaria en un colegio militar de Lima por disposición de mi padre. Vino la Universidad y los primeros  conflictos con papá, que soñaba junto a mamá, que su pequeño de cabello ensortijado, estudiara para ser médico y no poeta, o en todo caso, abogado y no periodista. Ni menos hippie, ni conflictivo militante comunista.

Era imposible pensar que aquel niño de rulitos que se iba a misa de domingo de la mano de la tía Eustaquia, para escuchar la homilía de Monseñor Martín Fulgencio Elorza Legaristi, de corbatita “michi” y bañado en perfume coquito, se podría convertir en una melenudo y rebelde joven, con barba crecida y vestimenta indecente, rocanrolero, con ideas raras por los pobres, por la justicia, y que encima, quería ser poeta y desgraciar a la familia.

En fin, estudié periodismo y la palabra se convirtió en mi religión, en el arma con el que gritaba injusticias y soñaba con una patria socialista. Y recorrí el país y sus paisajes, caminé por punas cantando y recitando poemas de Vallejo y canciones de Arguedas. Fui militante del Partido Unificado Mariateguista y leía con devoción a Mariátegui, participé en convenciones y congresos de las federaciones campesinas y conocí a Hipólito Peves, el dirigente obrero que compartió sueños con José Carlos Mariátegui, a Angela Ramos, la primera mujer periodista del Perú, con quién entablé una hermosa amistad, a Saturnino Corimayhua, dirigente puneño, a Esteban Puma y Concepción Quispe, dirigentes cusqueños en Anta y también al mítico dirigente Hugo Blanco y claro está a Javier Diez Canseco y Ricardo Letts Colmenares.

Entrañables poetas y escritores me dejaron sentarme alrededor de sus mesas en el Palermo y el Cordano y muchas madrugadas en el “Chino Chino” de la esquina del parque universitario de Lima: Chacho Martínez me explicó sus cinco razones puras para comprometerse con una huelga, Antonio Gálvez Ronceros me hablaba en negro para contarme sus historias para reunir a los hombres y Juan Cristóbal me hacía entender porqué las cervezas eran siempre azules. El zambo Gregorio Martínez nos contaba acerca de la gloria del piturrín y otros embrujos de amor, mientras el gran pintor Pancho Izquierdo, dibujaba a  punta de lápiz de carbón a una niña que vendía cigarrillos.

Si alguien me ha enseñado tanto joder a través del periodismo fue sin lugar a dudas el gringo Guillermo Thorndike en La República, el Chema Salcedo a puntualizar la frase y el negro Héctor Perona, especialista en policiales, a contar la historia en tu cabeza, sin nada de grabadoras.

Por el  periodismo conocí personas entrañables, artistas, escritores, cantantes, vedetes, políticos de todas las ideas, hombres ricos y pobres, la riqueza y la miseria, delincuentes, prostitutas, deportistas, mujeres encantadoras. Entrevisté a la actriz Martha Figueroa en su esplendor, a Gisella Valcárcel en sus inicios, a Efraín Aguilar, a Guillermo Rossini, a Melcochita y al chato Barraza y también a Susana Baca, a Aurora Colina, a Delfina Paredes, a Cecilia Barraza y Eva Ayllón. A don Fernando Belaúnde, a Alfonso Barrantes, a Valentín Paniagua y Genaro Ledesma, a Hugo Blanco y a don Jorge del Prado. A Humareda y Oscar Allaín. A Blanca Varela y Carmen Ollé y con Domingo de Ramos me metí una tranca de dos días.
Por el periodismo conocí gran parte de latino América y a través de la Asociación Nacional de Periodistas realicé viajes para participar en congresos y seminarios en Caracas donde están las más bellas carajitas, llegué a Montevideo, la tierra del poeta Mario Benedetti, para soñar con su poesía y después a Buenos Aires, en buque bus, por el río de La Plata, donde no solo encontré librerías extraordinarias, sino estuve en el mismo estadio de Independiente en Avellaneda, donde Ricardo Bochini, el bocha, hizo las mejores diabluras con una pelota. Años después estuve en la casa de Pablo Neruda en Isla Negra, en las calles de La Habana y en la plaza de la revolución, donde fui tantas veces feliz, en Bogotá, en ciudad de Panamá, en Santa Marta, en Nueva York y Washington, pero en ningún lugar como en la selva, en donde el sol se junta con la luna, en donde el viento te abraza al atardecer y una lluvia tierna y misteriosa moja tu rostro y tu memoria.

De mujeres y de amores solo diré que vinieron y se fueron y algunas se quedaron para siempre y ella, la de los pies bonitos, se impregnó aquí en mi corazón para latir toda la vida. Mis tres hijos se irán, Christian con su ternura, Pedro con su sensatez y Gonzalo con su locura. Paloma en mi alma a cada instante.
Estos 50 febreros me encuentran con una úlcera juvenil ya superada, una pancreatitis, cálculos renales y un infarto. Encima hay dolores musculares, huesos complicados, caída de cabello, insomnios, problemas estomacales, cansancios y a veces falta de energía para todo, incluyendo lo que estás pensando. Los pastilleros están llenos de vitaminas, ranitidinas, digestivos, desinflamantes y somníferos.

Mis tristezas viven conmigo: cuando se fue mi abuela, cuando perdí a mi hija y cuando por esas cosas del destino, mi hermano, el más bueno del mundo sin exagerar, con quién he jugado a cachacos y ladrones, se marchó de este mundo tan de prisa.



 
A pesar de todo, estoy aquí para volver a empezar, con la experiencia de tantos años, hoy  y para siempre militante del amor, donde la palabra sigue siendo mi mejor arma, la poesía y las novelas, y los cuentos, y el cine, y la pintura, y el teatro, y la danza, me siguen aliviando los achaques y considero todavía que puedo compartir con mis amigos y amigas y con quienes más quiero en esta vida, tantas alegrías que me esperan (entre ellos ojalá una nieta hermosa), tantas tristezas que me aguardan y tantas cervezas y rones, para en una noche mágica seguir disfrutando la suerte de vivir, mandando a la puta de su madre a los demonios que nos persiguen después de la medianoche. 

Gonzalo, Pedro, Christian y Gonzalo abuelo.

lunes, 11 de febrero de 2013

IV SEMANA DE LITERATURA PERUANA “LA GENERACIÓN LITERARIA DEL CINCUENTA”


Del 25 de febrero al 1 de marzo de 2013

Once extraordinarias ponencias de los más reconocidos docentes e investigadores de la literatura en nuestro pais nos brindarán cinco días con excelentes debates acerca de la producción literaria de autores como Alejandro Romualdo, Sebastián Salazar Bondy, Mario Vargas Llosa, Carlos Eduardo Zavaleta, entre muchos otros.

La cita será los días 25, 26, 27, 28 de febrero y 1 de marzo a partir de la 19 horas en la Casa Museo Ricardo Palma [General Belisario Suárez 189 - Miraflores].

El ingreso es libre y el costo por la certificación es de S/. 30.00 nuevos soles a realizarse en la cuenta corriente en soles del BCP [Banco de Crédito del Perú] n°: 194-1448763-0-68.

La inscripciones pueden realizarse en la página Web de la Academia Peruana de la Lengua http://www.academiaperulen.org y confirmarla mediante correo electrónico con el comprobante de depósito escaneado a academiaperuanadelalengua@yahoo.com

PROGRAMA


MIRA LA PROGRAMACIÓN COMPLETA HACIENDO CLIC AQUÍ: http://letras.unmsm.edu.pe/images/docus/2013/enero/31/ivsemanalite2013.pdf


miércoles, 30 de enero de 2013

Novela Río Putumayo


En el Marco de la celebración del 149 aniversario de la funadación de la ciudad de Iquitos el día 7 de enero se presentó el libro  “RÍO PUTUMAYO” de JAIME VÁSQUEZ IZQUIERDO, extraordinaria novela publicada en 1986 y re editada por Tierra Nueva.

La presentación estuvo a cargo de  JOSÉ  RODRÍGUEZ SIGUAS.

viernes, 25 de enero de 2013

Novela Amazónica Fulgor de Luciérnagas


El 4 de enero, en el marco de las celebraciones de un nuevo aniversario de la ciudad de Iquitos, la editorial Tierra Nueva presentó la última novela de Julio Donayre "Fulgor de Luciérnagas", editada en el 2012. Obra basada en la muerte de biólogos en la Reserva Nacional Pacaya Samiria. 



La trama tiene síntoma policiaco y es la que desenvuelve todas las demás historias que luego van articulándose para saber finalmente que la ciudad y la urbe muchas veces son la misma cara de una sola moneda. Un exiliado madrileño se entera que un compañero suyo de periplos, y que defiende la causa ecológica en una de las reservas de la Amazonía (en la novela se nombra a la reserva del Samaria), ha sido asesinado. Tomando iniciativa por la causa de lo sucedido, decide ir hasta el lugar de los hechos para enterarse mejor de la tragedia. Jaime Zumaeta es un periodista radial que se enfrenta al poder de la ciudad (en la novela se llama Isla Grande) desde su programa muy sintonizado llamado el “Imparcial”. Gerald Rodríguez Noriega 

domingo, 6 de enero de 2013

Se presentó libro: “A diez días del paraíso” de Javier Juárez

“En sus andanzas durante años, a través del laberinto de los bosques y el curso de tantas aguas, el aldeano español  Alfonso Graña, no encontró la riqueza que buscaba en la Amazonía del Perú, el esquivo oro del caucho, si no que se contactó con los, aparentemente peligrosos, jíbaros. De esa manera, sin acaso imaginarlo, el gallego se convirtió en el enlace visible entre esos oriundos y la ciudad de Iquitos. Hombre de aventuras, ser de dos mundos, fue popular en su tiempo, y de una u otra manera, contribuyó a derrumbar equívocos, los malentendidos, las ficciones entre esos oriundos y los mestizos de entonces”, esto es parte del argumento del libro de Javier Juárez, “A diez días del paraíso”, el cual fue presentado ayer como inicio de la presentación de libros  por la semana turística de Iquitos.
La Amazonía es el escenario central de esta historia ambientada en la época del caucho, época de explotación, de crecimiento, de historia, época que para todos marcaron en su espacio de vida, en especial de los iquiteños.
Ahora en la realidad esa historia no es ajena a nuestra ciudad, donde aún se vive la incertidumbre, la explotación simulada como corrupción, que hacen de Iquitos una selva aún inhóspita por entender. Pero muy aparte de eso, para no manchar las celebraciones, se ve el crecimiento en el aspecto cultural, se diría que los actores y gestores culturales de ahora hacen de la cultura de Iquitos un renacimiento al arte que siempre la caracterizó.
Para hoy está prevista la presentación de dos libros más, “Cocinero en su tinta” de Gustavo Rodríguez a las 11 de la mañana en la Maloca de la MPM, y “Resplandor” de Paco Bardales a las 7:30 en el centro cultural Irapay.
Para el viernes la presentación del libro “Fulgor de luciérnagas” de Miguel Donayre en la Maloca de la MPM a las 11 de la mañana, también está previsto la conferencia “Periodismo televisivo” con la participación de Claudia Cisneros a las 8:30 de la noche en la Dirección Regional de Cultura;  el lunes 07 de enero la presentación del libro “Río Putumayo” de Jaime Vásquez Izquierdo, en la maloca de la MPM 11 de la mañana y el martes la presentación del libro “Tierra con mal” de Gerald Rodríguez en el centro cultural Irapay a las 7.30 de la noche.
Ya saben, están invitados a participar de esta fiesta por la lectura que se vive en nuestro aniversario como puerto fluvial. La lectura no solo proporciona información (instrucción), sino que forma (educa) creando hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración… y recrea, hace gozar, entretiene y distrae. Una persona con hábito de lectura posee autonomía cognitiva, es decir, está preparada para aprender por sí mismo durante toda la vida. En esta época de cambios vertiginosos en la cual los conocimientos envejecen con rapidez, es fundamental tener un hábito lector que nos garantice tener conocimientos frescos, actualizados, pues ello nos vuelve laboral y académicamente más eficientes y competentes en el campo laboral o académico. Tener una fluida comprensión lectora, poseer hábito lector, hoy en día, es algo más que tener un pasatiempo digno de elogio, es garantizar el futuro de las generaciones que en este momento están formándose en las aulas. (MIPR)
Fuente Diario La Región

jueves, 20 de diciembre de 2012

Jergoneando: ¡Mañana es el fin del mundo…!!

Escribe: Mashita JERGON

Pucha mashitas, qué ya vamos a hacer si mañana se acaba el mundo según los Mayas, aunque mi cumpa boquita Rojas, nos ha dicho, que no les estemos creyendo a esos maya ojetes, porque todos son apristas… ¡atashay hom!, eso sí que está bueno, como su chuchito de tu ñañita, durito idem el caimito cuando está madurando.

Aishtá mi comadre Juanita Illurra, cuando su conciencia le quiere matar, está rezando toda la semana el santo rosario, para que no se vaya al infierno por todas las dementerías lo que ha hecho en su vida y se ha acordado lo que alguna vez se ha vuelto malísimo timbirina con ese pacucho del Beto Cabrera, que ha sido su sherete, y quién ya pues para que crea que ese llullo mutishco lo que tiene  es de un gringo americano.

Lo que es el cumpa Ra (Ramón Rengifo) cuando ha sabido lo que va a acabar el mundo está pampa verraco, idem chancho en alquiler, ha comprado una sarta de esa pastillita sindanafilo para que le eche filo a su pájaro y le dé tres al hilo a cualquier huambra, de tenerle miedo encontrase con él en estos días, porque nos quiere hacer voltear mi cumpa. El otro día se ha equivocado de leche el majadero, lo que le corresponde a ese más grandecito, le ha llevado al llullito y con ese mismo le han dado por toda su espalda, cosas le pasa a mi masha.

Y el Betillo Ríos está como siempre medio solapa, aunque tiene miedo el fin del mundo, con esa carita le veo, estará pensando cómo ya va ser con ese llullito lo que quiere hacer el majadero medio pacallita nomás.

Y la Glenda Mello, pensando que todos nos vamos a morir y ella no, está  carburando para el servicio de su funeraria, no vez que habría una shuntalalalada de muertos… ¡ah burro hom…!  ahí dice mi comadre Roshita Ishpatera, tu pájaro así se ha de morir y eso si sería el fin del mundo, cuando no quiere levantar el adefesio.

Si mañana es el fin del mundo cumpitas, sin que le haga parir a su hijita de mi comadre Roshita ya se acabaría la vida y lo que es peor, sin que mi compadre Juan Upashcón se dé cuenta que la cumi duro le hace ramear su cabeza. Lo que es mi cumpa dice, que se acabe ya pues de una vez este martirio de la vida, porque yo estoy cansado ya, qué importe que nos entierren aunque sea en el barranco…cuando le jala su cuerno ya quizás al pobre.

Dejándose de cojudeces cumpìtas, de repente así los Mayas tienen razón y el mundo se hace oscuro, igual cuando nos corta la luz ese electro oriente, y la Chepa con la Kiara Majoni me dicen ya vuelta, que en ese oscuro ya pues nos abrazamos todos, caiga quien caiga…shihua ojetes, rosquetes y vengos.

Micky Díaz ya vuelta está preocupado porque ya no va a celebrar su cumpleaños y esta vez quiere hacer fiesta en el barranco, miren pues ese gustito, para que no le encuentre nadie y vea disque el amanecer, sienta el viento fresco de la mañana y escuche los pajaritos del bosque…ujummmm…y se despierte con su zapatazo y su ollazo en su espalda…

Cosas ya pues está inventando la gente con este asunto del fin del mundo: algunos van a ir a amanecer en el monte, otros como el Sergio Ruiz, van a subir al morro de Calzada, mi amigo William Gallegos va ir a las cataratas del Tunun tunumba en Chazuta a tomar purga, el Lenin Quevedo va esperar el fin del mundo en San Roque de Cumbaza, Pepe Flores va a hacer juane de yuca de puro antojo, Lucho Noriega está decidido a contar lo que es medio chivito cuando todo el mundo ya sabe, la Noylí le va esperar a este bendito día en el Stone Wasi, la Camuchita (su hijita de mi cumi) me ha dicho que esa noche va dormir sin calzón… ¡allahuita hom…! y Oshca Torres le va enterrar a su pico donde la que se llama.

Mientras mi compadre Diesel Amasifuén Pinchi me ha dicho que va a orar por todos sus amigos, changado con una shullita, bañando de rato en rato con unas hojas de sangapilla, para que se vayan en paz de esta vida, esperando que a él le agarre el fin del mundo cuando está quejando la huambra…gustos pues son gustos decía mi abuela.

Lo que es yo mashitas, voy a esperarle a esta predicción Maya sartado con mi amorcito, haciendo lo que se puede: cuchi nudo, punta siqui, quisquishito, mishito loco, filo catre y si se puede, el salto del otorongo, igual que la Gladis de Al Fondo hay Sitio.

Y mi masha Tobías le quiere contar a su mujer todas sus mataperradas ya vuelta, de una vez con manchari está el pobre y quiere decirle lo que ha estado con su cuñada, que ese hijo de su prima es de él, que a su hermanita, esa ultimilla, también le ha hecho acostumbrar, que en Lima tiene tres hijos, que la casa ha vendido hace tiempos por la timba, que una vez casi se hace rosquete y yo ya pues le digo, y si no ocurre la predicción Maya cumpita. Pucha cholo, ahí sí se jode mi vida me dice y lo que no sabe mi mashita es que ese hijito ultimillo no es de él. Mejor así nomás que quede cumpita le hago animar y nos emborrachamos con ese picho shicshina y ese turba ullo mezclado para no ver ni sentir nada.

Y el Shesha Torres también está preocupadísimo, y ha venido a verme aquí en mi tambo de Talega yacu, donde hemos merendado un arrocito baleado con sus mojaritas fritas y su cajué ñucñulla. Yo ya pues le digo al Cesarín, que no esté creyendo cojudeces, que el fin del mundo va ser cuando le pilla su mujer con la cosita…harto riendo ya se ha ido a verle a la doña…tata diosito ojalá pues cumpitas no se acabe esta linda vidita y sepamos valorar más lo que tenemos.

Si mañana no se acaba el mundo,  pórtate otra clase, sácale de vez en cuando a la calle a tu mujercita, aunque sea para que se airee, no estés haciendo llullo, sino le vas a poder criar bonito, no gastes tu centavo en puro trago, no estés tomando ese viagra, plántale mejor su RC, a todas tus shullas trátales por igual, ayúdales a todas, ponle su leña, su racimo de plátano a todas, quiérele a tus hijos, aunque no sean de ti, perdónale a tu mujercita si le ha hecho riquear por otro lado, como dice una prima loretana, el cuerno también es una necesidad y hay malignos y benignos, si tu mujer le da su plata al jergón y le hace regalos ya estás jodido, pero si pone para la comida de tu casa, te ayuda a criar a tus hijos, le compra su ropa a tu mujer, alégrate cumpita y hágate, como dice el huallaguino, el huevón nomás…  y por si acaso, hoy en la noche que te echen alumbre, báñate con espíritu de buda y agüita de Kananga y toma tu agua de azahar…Voyá cumpitas y ojalá que no se acabe el mundo y si se acaba, qué ya pues le vamos a hacer…nos vemos en el cielito, Cristito de Bagazán que nos ayude…¡¡¡